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Desaparece Seguro Popular para dar creación al INSABI

El recientemente desaparecido Seguro Popular, que da paso a la creación del Instituto Nacional de Salud y Bienestar (Insabi), representaba beneficios para más de 51 millones de personas, que en su mayoría viven en condiciones de vulnerabilidad y no cuentan con otra cobertura médica.

La universalidad de los servicios de salud en el país fue aprobado el pasado jueves por el Senado de la República con 67 votos a favor, 22 en contra y 14 abstenciones; estableciendo que los servicios de salud y de asistencia social deberán satisfacer eficaz y oportunamente las necesidades de la población.

 

 

La cobertura médica del Seguro Popular, fue planteada desde sus inicios como una herramienta para garantizar el acceso a la salud de toda la población e impulsar el desarrollo social. De forma histórica ésta se incrementó constantemente hasta alcanzar el 48% de la población en condición de ser beneficiaria a nivel nacional.

En el 2004, el país registró 5.2% de la población potencialmente beneficiaria; equivalente a un total de 5,318,289 personas.

En 2010, el porcentaje de cobertura aumentó hasta un 38.7% de la población en condición de ser beneficiaria; equivalentes a un total de 43,518,719 personas.

En 2014 alcanzó el máximo con el 48.4% de población de este tipo y a partir del 2015 la cobertura disminuyó hasta registrar 40.8% en 2019, equivalente a 51,375,497 personas.

Los principales beneficiarios hasta junio 2019, eran mujeres y niños de entre 0 y 12 años de edad, en una proporción de 54.4% y 24% respectivamente.

En este mismo período Oaxaca, Chiapas y Guerrero fueron las entidades con mayor cobertura, mientras que Coahuila, Nuevo León y Baja California Sur los que menos registros presentaron.

 

Durante la tercera semana de noviembre 2019, la Seguridad con Bienestar del país se vio impactada por la extinción del Seguro Popular.

Las opiniones respecto del nuevo instituto de salud fueron polarizadas, por una parte, predominaron las dudas respecto a la continuidad del servicio médico, así como el abasto de medicamentos y la cobertura de ciertas enfermedades como el cáncer.

En sentido positivo, el Gobierno Federal destacó que a pesar de los reajustes que conlleve el cambio, garantizará servicios de consulta externa en el primer nivel de atención, así como de consulta externa y hospitalización para las especialidades básicas de medicina interna; la cirugía general, ginecoobstetricia, pediatría y geriatría, en el segundo nivel de atención, junto los medicamentos y demás insumos asociados.